Comprensión de una obra literaria


Desde el primer momento en el que entramos a primaria, los maestros se empeñan en enseñarnos métodos para poder entender lo que estemos leyendo. Puede ser un artículo de un periódico, una revista o incluso una obra perteneciente a la literatura clásica.

El problema es que muchas veces no llegamos a entender lo que leemos, sino que lo único que estamos haciendo es aprendiéndonos los párrafos de memoria.

Esto puede ser muy útil a la hora de resolver un examen, pues bastará con recordar el tema para llenar las preguntas del cuestionario. Sin embargo, si verdaderamente queremos aprovechar las virtudes que nos brinda la lectura, es conveniente que sigamos una serie de pasos.

En esta breve guía, te daremos algunos tips para que cualquier cosa que leas, quede adherida a tu memoria.

– Escoge una obra literaria que verdaderamente te interese. Ahora mismo se me viene a la mente la saga de libros del “Señor de los Anillos”, novelas que han adquirido gran notoriedad gracias a que esas historias han sido llevadas a la gran pantalla.

Desde luego, no esperes encontrar el mismo planteamiento y desarrollo de personajes en el libro que en la película, ya que presisamente este medio impreso le da la oportunidad al autor de explayarse tanto como él quiera, cuestión que no se puede hacer con el celuloide.

– Trata en la medida de lo posible que el libro elegido tenga un tamaño de letra grande y que el color del papel sea amarillo. Hay que tomar en cuenta que lo que estamos haciendo es comprender la lectura. Es por eso, que lo más recomendable es escoger una obra que tenga un tipo de letra fácil de leer.

También el color de fondo ayuda mucho, puesto que hay varios libros que al estar impresos en un papel blanco brillante, hacen que nuestra vista se canse rápidamente.

– Lee cada párrafo detenidamente y después apunta las ideas principales del mismo en una libreta. En el momento en el que termines de leer los dos primeros capítulos de tu novela, revisa tus anotaciones y compara esas ideas con las que aparecen en el libro, para ver si has captado la trama principal o te falta un poco más de “entrenamiento”.

– Sigue leyendo al mismo ritmo hasta que te sientas cansado. Puedes tomarte un descanso de 15 minutos para liberar tu mente. Nunca olvides que la literatura no es una cuestión que deba tomarse como castigo u obligación. Al contrario, con ella podemos viajar hasta los confines del mundo sin dejar nuestra habitación.

Un factor que se agudiza cuando ya te has convertido en un asiduo lector de obras literarias es la capacidad de expresar las emociones sin ningún tipo de limitación. Por ejemplo, cuando estés verdaderamente feliz, comenzarás a reír a carcajadas, pues inconscientemente recordarás cómo sentía tal o cual personaje ante una situación similar.

Lamentablemente te ocurrirá lo mismo en ocasiones de pesadumbre o tristeza.

Finalmente, para aquellas personas que tienen una discapacidad visual, pero tienen la inquietud de acercarse a la literatura, les decimos que pueden adquirir miles de obras en versión de audiolibro. Éstas tienen la peculiaridad de poderse descargar en archivos mp3, con lo que los capítulos pueden ser transportados inclusive en un dispositivo móvil.